martes, 26 de febrero de 2013

Noticia vs Chisme


Periodista vs Protagonista

 
"En el mundo del fútbol yo y mi gente somos top y en el mundo del periodismo tú eres una mierda", habría dicho el siempre controversial José Mourinho a Antón Meana, periodista de Radio y Diario Marca, luego de una Rueda de Prensa.

Todo habría empezado en el momento en que Meana, mientras analizaba en su programa de radio el partido que en la jornada anterior había perdido el Real Madrid, informó a los oyentes de la sensación que tenían varios futbolistas del primer equipo, que veían a Louro (Preparador Físico del Real Madrid) casi como un espía del señor Mourinho.

Meana defendió a toda costa su fuente informativa ante los célebres interrogadores, comprometiéndose a volver a consultarle a su fuente aunque en realidad estaba convencido de su veracidad.

"A mí me han dicho que eres un hijo de puta y una muy mala persona, y yo en vez de creérmelo, pienso otra cosa", interrumpió José Mourinho esta vez, y continuó: "En el mundo del fútbol yo y mi gente somos top y en el mundo del periodismo tú eres una mierda".

Casi como un regaño, Mourinho le recomendó al periodista que sea más prudente con las fuentes que consulta y que no haga del supuesto comentario de una persona, un tema generalizado de la convivencia de un grupo.

Pero esa no fue la mejor parte. “Tú tienes una fuente, te da una información y por ella tienes que pagarle. No digo con dinero, hablo de favores, de taparle cuando falla, de ayudarle cuando te necesite y si es un niño prometiéndole cosas. A mí me pasa, me llama un periodista, me cuenta cosas de su periódico y yo tengo que pagarle con una alineación o con una entrevista. Pero yo, cuando eso sucede, pienso que si esta persona traiciona a sus compañeros no es una persona de fiar. Y filtro lo que me cuenta, busco lo que es cierto y lo que no. Eso es lo que tú tenías que haber hecho".

La Lección de Periodismo terminó con una sentencia: “No es necesario que interpretes mis palabras, basta con lanzar mi frase textual y dejar que la gente haga sus valoraciones”

El periodista terminó el diálogo disculpándose con la mágica frase que se usa cuando uno en realidad no quiere hacerlo: "Perdón con la mano en el corazón si usted o los que le quieren se sintieron molestos, no era mi intención ofenderle personalmente al haber utilizado la palabra espía".

¿Cuántas lecciones nos deja esta historia?... ¿El reclamo de los protagonistas de la noticia obedecía a la fama de intratable del técnico portugués o fue por la imprudencia del periodista que creyó que era noticia afirmar que al Preparador Físico era considerado un espía por el plantel sólo porque uno de ellos así se lo dijo?

Vale la pena analizar el contexto general.

El argumento expuesto públicamente por el periodista fue presentado como una realidad basada en una “fuente confiable”, la que sería su única prueba y a la que protegería hasta las últimas consecuencias por ser su derecho.

El aludido tenía dos caminos, enfrentar cara a cara al periodista o llevarlo a las instancias legales. Obviamente eligió la primera opción.

Aunque se podría decir que quedan algunas interrogantes, a mí me queda una reflexión final:

Si el periodista tiene el derecho de decidir qué es noticia y de presentarla con la única prueba de su fuente confiable, el protagonista debe tener el derecho a elegir si reacciona de manera personal o si lo hace por la vía judicial.

Después de todo, cualquiera que sea la reacción del afectado, siempre quedará la opción de decirle malcriado, arrogante o bravucón si lo hace a cuenta propia, o acusarlo de atentar contra la libertad de expresión si se decide por llevar el caso a las cortes.

Los periodistas tendremos siempre la última palabra, pero eso no significará que necesariamente tengamos la razón o que el público no se pueda darse cuenta de la realidad.

¿Usted qué piensa?

jueves, 3 de enero de 2013

El odio a Rueda…


O la “rueda” del odio


Es de perfil bajo. No es de dar muchas entrevistas ni de pasearse por la vida pública muy a menudo. Casi podría asegurar que mucha gente que pudiera verlo en la calle no estaría segura de reconocerlo… Pero si llegan a leer su nombre muchos son capaces de mostrar los más bajos conceptos en su contra.

Un técnico con excelentes resultados en selecciones sub 20 de su país con las que quedó tercero en un sudamericano, ganó un campeonato “Esperanzas de Toulon” en Francia, fue tercero en un Mundial y cuarto en un Copa América con la Selección Absoluta. Con Honduras tuvo la oportunidad de mantenerla siempre entre las cuatro mejores selecciones de la CONCACAF y terminó clasificándola para el Mundial.

Como si fuera poco, después de una Copa América en la que le fue mal con la selección ecuatoriana, ha logrado mantener una campaña brillante en la Clasificatoria Sudamericana, en la que nos tiene en un merecido segundo lugar con el mejor record que hayamos tenido a estas alturas desde que se juega este sistema clasificatorio.

La Selección Ecuatoriana nos ha brindado partidos memorables ya sea en amistosos o en juegos oficiales, consiguiendo incluso resultados impensables y que hoy nos tienen a “tiro de clasificación”.

Pero… ¿Todavía odian a Rueda?

Sin ser una encuesta técnica ni mucho menos, un ingenuo sondeo en twitter me llevó a descubrir que, por lo menos entre mis gentiles seguidores, la mayoría aún manifiesta un rechazo a la actuación de Reinaldo Rueda en la selección tricolor.

“El mérito no es de él sino de los jugadores”, “No es técnico para nuestra selección”, “La Selección no juega bien”, “Le falta calidad”… Son unas pocas respuestas “publicables” recibidas ante la inquietud. Entonces… ¿Qué más debe hacer Rueda para agradar a la mayoría de la gente?

¡Yo tengo una teoría!... Tal vez no es la única o la correcta pero tengo mi teoría.

El técnico colombiano está encerrado en una “Rueda de Odio” de la que va a ser muy difícil salir.

Odiamos que alguien no haga lo que nos gusta, odiamos que alguien tenga éxito, odiamos que nuestras teorías se desvanezcan ante realidades y haremos lo posible para que prevalezcan por encima de ellas y así… Y lo malo es que si odiamos, lo hacemos con tanta fuerza que no podemos ni ver las virtudes que pudieran existir. A veces nos atrevemos a odiar hasta por “herencia”.

Gran parte del “odio” a Rueda tiene que ver con el que lo contrató. No voy a descubrir nada si digo que sobre Luis Chiriboga pesa un odio generalizado y casi enfermizo. Al igual que su heredero Rueda, Chiriboga tiene una trayectoria de éxitos al frente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol que muchos no quieren aceptar pese a lo evidente que es.

¿La prensa tiene que ver?... No todos, pero seguro que sí.

Una parte de la prensa no le va a perdonar que, pese a lo mucho que lo han combatido, el dirigente haya salido incólume y exitoso en sus gestiones. ¿Que tiene errores?, Claro que sí. Pero al final del camino los resultados le dieron la razón.

El regionalismo y los egos elevados terminaron de hacer el trabajo. Conducen algunos de ellos la opinión de manera que generan rumores, generan desconfianza, generan malestar pero nunca generan una prueba de nada… Pero eso es suficiente.

Si Rueda fue la elección de Chiriboga, entonces sus éxitos pretenderán ser minimizados. Si gana es porque tiene muy buenos jugadores, los rivales son malos o tuvo suerte. Si pierde es porque el técnico no sabe su trabajo.

¡Qué triste herencia que le ha dejado Chiriboga a Rueda! Una cruz muy difícil de llevar.

Pero el colombiano no se inmuta. Ni cuando gana ni cuando pierde, ni cuando lo elogian ni cuando lo insultan, ni cuando le dicen que no está a la altura ni cuando le dicen que está entre los 10 mejores seleccionadores del mundo. Esa es su mejor respuesta.

Rueda sabe que cuando clasifique al Mundial estará feliz por su trabajo y no por lo que los demás le digan…. Ese será su mejor triunfo.
 
Ni si quiera se dará cuenta de que le dará el peor de los desafíos a sus detractores: seguir creando respuestas para tratar de seguir teniendo la razón, esa será su impensada venganza.

Cada vez se hace más difícil ser dueños de nuestra propia opinión ante tanta manipulación mediática… Pero al igual que Rueda asumió su reto con la selección, nos tocará a nosotros asumir nuestro reto con la verdad y no con lo que algunos nos quieran vender.

martes, 11 de diciembre de 2012

"El Baratillo de la Desinformación"


PRIMICIA vs CREDIBILIDAD

 
"A veces ser el último en informar es mejor que estar equivocado".

Chicago Tribune

 
En una de las demostraciones más nobles de la misión de los medios de comunicación, el Diario Chicago Tribune publicó esta frase luego de dar erróneamente por ganador a Dewey en vez de quien salió electo presidente de los Estados Unidos, H. Truman.

Más que el plausible reconocimiento de un error, la frase estaba predestinada a convertirse en una sentencia que marca la importancia de la imagen de los medios para sus seguidores: la credibilidad.

Lamentablemente, el pasar de los años y el vertiginoso desarrollo tecnológico de las vías de comunicación, han hecho que la lección aprendida haya sido olvidada para asegurar con desesperación ser la evidencia pura de la inmediatez de la noticia.

Salvo honrosas excepciones que cuentan con buenas fuentes noticiosas, el ambiente de la información deportiva y la pasión que genera, es un caldo de cultivo propicio para la venta de expectativas infundadas. Una desmedida obsesión por ser los primeros en dar una “noticia” nos ha llevado a ser una fábrica de rumores que, por más que logremos que se repitan mil veces, no logramos por naturaleza propia que se conviertan en realidad.

La forma de conseguir la “primicia”, así como la manera de presentarla y cubrirse de posibles errores, nos ha permitido hacer una clasificación de este “Baratillo de la Desinformación”:

 
“ACUCIOSUS INVENTIVUS”

Se encargan de armar historias, establecer escenarios y sacar sus propias conclusiones. Por lo menos se toman ese trabajo.  Creen poder descifrar las necesidades de la entidad deportiva y de sus hinchas y le dan una ojeada rápida al mercado. Suponen direcciones correctas y al más claro estilo de Sherlock Holmes criollo, establecen su hipótesis como una realidad. Lanzan un nombre porque está o puede estar disponible y porque seguramente los llevará a un escenario de protagonismo periodístico.

Sus etiquetas suelen ser el clásico “CONFIRMADO” o el conservador “99,99% SEGURO” con el que enganchan a los seguidores en sus aventuras.  

 
“COMODUS REPITUTIS”

Logran de alguna manera enterarse de lo que algún “Acuciosus Inventivus” lanzó como primicia unos segundos antes de la gran mayoría. Recurren entonces a herramientas como “de muy buena fuente” o “tuvimos acceso a información” para aparentar que son los dueños de la “primicia”. Creen que nadie se da cuenta pero son fácilmente reconocidos.

 
“TONTUS UTILUS”

Están atentos a fuentes aparentemente cercanas a la realidad que tienen afán de protagonismo. Usan al periodista para asegurar una buena imagen a cambio de información supuestamente privilegiada manteniéndolos como “amigos de la casa”. También son las víctimas de empresarios necesitados de mover su mercado con promoción gratuita. Etiquetan su información como “fuentes extraoficiales muy bien informadas”  y normalmente lo dan como “casi un hecho”.

 
“PESCADORUS CONFIRMATUS”

Son los amigos de las primicias que por alguna razón inexplicable no llegaron a tiempo a la divulgación, pero mantienen su status de infalibles con frases como “tal como lo estábamos intuyendo” y complementando la información con datos adicionales como lugares, valores, conexiones, etc. Este grupo normalmente no cita fuentes ya que son protagonistas de la noticia.

Son tantos los militantes en cada uno de los grupos que las opciones de error son grandes, pero lejos de esperar un reconocimiento del error y de aceptar que "A veces ser el último en informar es mejor que estar equivocado", tienen a la mano una serie de excusas que siempre los dejarán casi intactos para su próximo intento.

“Complicaciones de último minuto” o “Pequeños detalles imprevistos” pueden ser coartadas válidas para sus propósitos. “Siempre queda un mínima duda” o “Nunca aseguramos por completo” son maneras un poco menos honrosas de salir del paso.

¿Ha conocido usted esta clase de informadores? ¿Ha logrado reconocer a qué clasificación corresponden algunos de ellos? ¿Falta alguna categoría no determinada en este artículo?

Los invito a descubrirlos, determinarlos y clasificarlos… Luego, creer o no, sigue siendo parte de nuestro libre derecho de información.

martes, 6 de noviembre de 2012

¡La violencia es de todos!


¿Realmente quieren terminar la violencia?

 
Combatir la creciente violencia en los estadios de fútbol en Ecuador ya no es una tarea para acciones de media tinta. Si seguimos creyendo que todo se va a resolver por su cuenta, echándole la culpa a los demás y lamentándonos cada vez que sucede una desgracia, estamos condenados a seguir repitiendo la historia con escenas de novelería que durarán dos días y dos ruedas de prensa antes de enterrarse en el olvido.

Estamos cansados de contar las veces que se prometen “Leyes Anti Violencia” que casualmente tienen el mismo número que las víctimas de las medidas tibias.

Si realmente quieren cambiar la historia, si realmente quieren ganarle la batalla a la violencia en los estadios, si realmente los intereses humanos están por encima de los comerciales y de los compromisos con la popularidad y la política, aquí les presento una idea de medidas destinadas a combatir la desgracia que llega por la degeneración de la pasión deportiva:

A LOS DIRIGENTES DEPORTIVOS

Deben legislar en su ámbito con la camiseta del deporte y del bienestar humano. No pueden seguir pensando en los artículos y sanciones con la visión de "qué pasa si me sucede a mí"  y deben asumir un verdadero compromiso con su conciencia.

1.      Agilitar proceso de juzgamientos y sanciones

No puede seguir existiendo las famosas “salidas reglamentarias” que requieren de que los actos vandálicos en los estadios deben constar exclusivamente en los informes arbitrales o que los intentos de agresiones deben consumarse para poder ser sancionados. Retirar la traba de requerir el “vídeo certificado” del canal que transmitió oficialmente el evento y actuar de oficio en todos los casos que pudieran constituir infracción, no sólo en el que se involucre la “honra” de los miembros de la Federación Ecuatoriana de Fútbol”.

En definitiva, así como dentro del campo de juego el árbitro está obligado a “nunca beneficiar al infractor”, así mismo deben actuar los organismos de sanción dentro de la matriz del fútbol.

2.      Endurecer las penas

La pérdida de puntos, de partidos y hasta de la categoría debe estar más al alcance de los organismos de sanción, sin necesidad de esperar hasta tres advertencias en lanzamientos de objetos al campo de juego.

Agresiones entre aficionados deben ser sancionadas con pérdida de puntos de los dos equipos si la gresca se produjo entre barras rivales, y con pérdida de los puntos del equipo involucrado si la gresca se produjo entre integrantes de la misma barra. El reporte oficial de las autoridades locales debería ser suficiente para establecer las sanciones correspondientes, no importando si las agresiones se dieron antes, durante o después del partido, o si hubo o no víctimas mortales.

Sanciones a jugadores, miembros de cuerpo técnico, dirigentes o árbitros que promuevan de cualquier manera la violencia deben ser establecidas de manera drástica por los organismos correspondientes dentro de la FEF, llevando desde suspensiones hasta expulsiones definitivas de los torneos. Los elementos para establecer estas sanciones podrían venir de una comisión externa al organismo oficial que estudie el hecho punible y lo exponga ante la comisión disciplinaria. El estudio lo podría realizar por denuncia receptada o actuando de oficio ¿Cómo conformar este organismo? Delegados de la Policía Nacional, Ministerio de Deportes, Ministerio de Seguridad, Defensa Civil, etc.

Fuera del ámbito deportivo también existen responsabilidades que deben tratarse y sancionarse en organismos correspondientes con la misma severidad.

A LOS AFICIONADOS Y PERIODISTAS

Ya sea antes, durante o después de los eventos deportivos, un aficionado debe ser susceptible de sanción ante la ley ordinaria por acciones que pudieran generar violencia.

Un aficionado que sea captado en cámaras de vídeo, grabaciones en entrevistas públicas, causando o provocando violencia, debe ser procesado judicialmente por un organismo que, después de analizar el caso, se constituya en acusador particular del sindicado para que se cumplan los procesos de ley.

La severidad con la que los aficionados puedan ser juzgados, dependerá de los cargos por los cuales se los procese y de las leyes vigentes en la justicia ordinaria.

La prensa, en algunos casos, juega un papel importante en la generación de violencia. La publicación de declaraciones provocadoras de violencia no puede seguir siendo justificadas con el argumento de la Libertad de Expresión o con la responsabilidad exclusiva de quien lo dijo. El medio de comunicación y el periodista deben ser responsables de lo que se publica y por lo tanto sujetos al cumplimiento de la ley.

La misma Comisión de alto nivel formada para analizar casos de violencia en los estadios podría ser el organismo llamado a ser el acusador particular en casos de este tipo. Ya sea en base a denuncias receptadas o por actuaciones de oficio., los periodistas y los medios deben estar expuestos a asumir responsabilidades en juicios de imprenta.

Este análisis debe incluir la investigación de publicaciones en las diferentes redes sociales, en donde la generación de violencia es tan absurda y grosera como evidente.

A LAS BARRAS ORGANIZADAS

Los líderes deben estar plenamente identificados y ser responsables absolutos de lo que suceda a su interior. Deben reportar a todos los integrantes de su movimiento y rendir cuentas a las autoridades. Las relaciones y acuerdos con los dirigentes de los clubes debe ser estrictamente prohibida y sancionada en caso de darse.

¿Falta alguien más por controlar? ¿Falta algo más que argumentar? ¿Hay algo de más?... ¡Estoy seguro que sí!

Este experimento es sólo un borrador… ¿Puede usted ayudarme a completarlo aportando ideas?... ¿Está dispuesto a poner su granito de arena para aportar a la eliminación de la violencia en los estadios?

lunes, 5 de noviembre de 2012

El Columnista Invitado...


¡Ganaron los delincuentes!
Realmente me hubiese gustado escribir este artículo refiriéndome a algún resultado exclusivamente descriptivo de una competencia, de un partido de tennis, basketball, baseball o del fútbol que apasiona a la mayoría en nuestro país.

A todos nos gustó siempre reseñar un categórico triunfo, una gesta deportiva trascendental, un campeonato ganado, una goleada histórica, un récord impuesto, o simplemente explicar los motivos por los que se produjo un resultado de alguna competencia.

Desde hace algunos años hemos sido testigos de un partido nefasto que se comenzó a disputar en lo extra deportivo, un cotejo que se ganaba por una goleada cómoda y sin peligro, pero el trámite cambió sustancialmente, es ahora un resultado altamente negativo, quizá podría ser desconsolador sin opciones de cambio.

Como algunos miles de hinchas del fútbol, puedo recordar con una gran nostalgia, aquellas tardes de fútbol en que asistíamos a los estadios, de chicos acompañados por nuestros padres, con el paso de los calendarios con nuestros amigos y compañeros, un tiempo después pudimos llevar a nuestros hijos, y aunque ahora muchos no lo puedan creer, íbamos a disfrutar de la jornada programada, no importaba cuál fuese el partido, era simplemente eso, con algarabía, con emoción, con la ilusión de un triunfo, que en algunas ocasiones culminaba con una dolorosa derrota, pero nada màs que eso.

El partido lo ganaron los delincuentes, aquellos que se esconden en el anonimato de alguna “barra brava”, ahora tienen más trascendencia que los jugadores de fútbol que van a actuar, que aquellos que podrían recuperarse de alguna lesión, o que quizá pierdan o ganen una titularidad, si tienen más importancia las famosas ruedas de prensa para anunciar operativos policiales, las declaraciones de dirigentes o parte de la prensa sobre lo que podría pasar o evitarse en las tribunas.

El resultado cambió, los “famosos” hinchas propinaron contundentes goles, algunos de macabra factura, ya en 1989 falleciò un hincha en un partido copero, algunos estadios fueron casi destruídos por su iracunda demostración de impotencia, el niño Carlos Cedeño recibió una bengala mortal, en la capital una riña cobrò la vida de otro aficionado, ahora pululan las cadenas, cuchillos, armas de fuego entre los simpatizantes de los equipos, ya no basta con la antigua broma al equipo perdedor, las burlas a los amigos que son hinchas contrarios, ahora hay que agredir, destruír cabinas, hay que destrozar los vehículos, pero no fue suficiente, aumentó la sed de odio, venganza, de estúpida demostración de amor a una divisa, ahora también esa sed de odio, sed de muerte se traslada hasta horas antes de los partidos y kilómetros antes de los estadios, definitivamente el partido es de ellos.

Es evidente que no pudimos alinear el equipo correcto, la táctica y estrategia fue fácilmente detectada, y no supimos esconder nuestras deficiencias para evitar lo que ahora es una derrota por goleada y con humillación. No hemos sido capaces de descifrar que aquellos dirigentes que auspiciaron y auspician a esos “barras bravas”, que aquellos periodistas que avivan el fuego de rivalidad entre los hinchas, que aquellos dirigentes que estiman que el lanzar una llanta o un tanque metálico a una cancha no debe obtener sanción sino impacta o mata a alguien, que aquellos intelectuales del insulto que en las redes sociales demuestran su fortaleza de espíritu, todos ellos fueron autores de NEFASTOS AUTOGOLES.

Ahora, ya muy avanzado el segundo tiempo del encuentro, las posibles acciones de control que se tomen, los correctivos en los reglamentos por parte de los dirigentes, la reflexión y objetividad que debe tener la prensa, el terror instaurado en los hinchas que asisten a los escenarios, todas deberán ser estrategias que podrían llegar a unir denodados esfuerzos para apenas poder ilusionarnos con empatar el partido.

Para poder ganar el match, deben llegar sustanciales cambios en todos los actores del fútbol, principalmente en los dirigentes y prensa, deben sumarse las autoridades de control, y también aquellos aficionados, que felizmente son la mayoría, para identificar y denunciar a los delincuentes, sólo así se podrá cambiar el resultado, por ahora LOS DELINCUENTES GANARON EL PARTIDO Y POR GOLEADA.

ANTONIO UBILLA MANCHENO

jueves, 27 de septiembre de 2012

¡La Verdad de la Intervención!


CUESTIÓN DE PODER

 
22 Federaciones Nacionales por deporte existían cuando el Ec. Danilo Carrera dejó la Presidencia de la Junta Monetaria para ser posesionado como Presidente del Comité Olímpico Ecuatoriano. Las 22 federaciones lo eligieron por unanimidad en una sesión que no duró más de media hora y que había sido convocada para arreglar una vergonzosa asamblea anterior que el Comité Olímpico Internacional había calificado como de dudosa legalidad por el hecho de que ésta se había excedido de sus funciones.

Eran los últimos días de 1997. Desde esa fecha hasta hoy, uno de los logros más importantes del Directorio de Danilo Carrera fue el enorme incremento de Federaciones Nacionales, a tal punto que hoy podemos jactarnos de tener 46 deportes en el Movimiento Olímpico, aunque la mala noticia sea que sólo 4 de ellas deciden su futuro dentro de sus propias asambleas, ya que las demás son dirigidas de manera “olímpicamente legal” por el Presidente del Comité Olímpico Ecuatoriano, que es quien designa de manera directa los directorios “provisionales” que se han perennizado con el paso de los años.

¿Cómo puede pasar esto?

Con el afán de promover la actividad de nuevas disciplinas deportivas, el Comité Olímpico Ecuatoriano tiene la facultad de nombrar Directorios “Provisionales” que dediquen su tiempo a establecer bases sólidas para el crecimiento de cada uno de sus deportes, y es así que les asignan tareas específicas en un nombramiento de Directorio que tendrá vigencia de un año con opción a renovarse si la labor ha sido eficiente.

Hasta antes de entrar en vigencia la nueva Ley del Deporte, recuerdo que la principal labor encomendada a esos directorios provisionales era la de fomentar la creación de al menos 5 asociaciones provinciales, que además de ser un requisito de ley para poder formar una Federación definitiva e independiente, era una misión absolutamente lógica para poder desarrollar realmente el deporte.

Lejos de promover la masificación para buscar la excelencia, los directivos se dedicaron a apurar selecciones para agarrar el primer torneo internacional a la mano y justificar de esta manera sus nombramientos sin mediar una planificación técnica medianamente adecuada.

Cada año, entre rendir cuentas y renovar la confianza, era más fácil hacer lo segundo por la vía de la lealtad sin condiciones, que cumplir lo primero por el camino de los rendimientos efectivos. ¿El resultado? Presidentes que cumplían un año en funciones pero repetidos por 8, 9 ó 10 años porque la tarea nunca era cumplida.

¡Aquí nació la intervención!

COE y Federaciones de Directorios “Provisionales” comenzaron a desarrollar una dependencia cada vez más arraigada y conveniente para mantener el Movimiento Olímpico intachable, inmaculado y por sobre todas las cosas, intocable.

El Comité Olímpico le redactaba a las Federaciones sus estatutos, se los reformaba y se los aprobaba. Les decidía sus presupuestos y les asignaba el dinero a las cuentas siempre que hubieran cumplido con sus requisitos.

También les enviaba reglamentos que debían aprobar, invitaciones que debían aceptar, cambios que debían aprobar y hasta aportaciones “voluntarias” que para efectos de desarrollo del olimpismo debían aprobar, todo en un marco estricta y “olímpicamente” legal.

A cambio las Federaciones recibirían el aprecio y reconocimiento de quien sólo con levantar el teléfono o dictar una carta podía removerlos de sus cargos como por arte de magia, así como darles la potestad que entre los miembros de sus mismos Directorios “voten democráticamente” para saber si deseaban reelegirse o no. Muy conveniente.

El COE le transferiría a cada una de las Federaciones su don de la intocabilidad, lo cual les daría la capacidad de reclamar pero no la necesidad de cumplir, sobre todo en lo técnico.

Es un arreglo de mutuo acuerdo en el que nadie sale lastimado… Ah, me olvidaba, sólo el deporte y los deportistas salen lastimados, pero al parecer eso no es muy importante.

Hace 15 años el economista Carrera fue elegido por 22 federaciones nacionales… Según él las próximas elecciones sólo 4 estarán en condiciones de participar de la asamblea porque las demás no tienen la independencia que constituirse por su propia asamblea les puede dar.

Yo no estuviera tan orgullos por tener 46 federaciones nacionales, estaría con vergüenza porque sólo 4 de ellas estén consolidadas, libres e independientes.

Porque como más o menos dice una canción, “El problema no es que te intervengan, el problema es que no sea yo”

martes, 14 de agosto de 2012

El columnista invitado...

¡MALDITOS ÁRBITROS!

Luis Martín Bustamante


"Nuestros árbitros son malos", es la frase más repetida que se ha escuchado desde las últimas décadas en el país, y esa frase será verdad? Hay que partir de una realidad inobjetable para analizar a nuestros réferis, no son lo mejor del mundo, y distantes están de esta condición, pero son lo peor que hay? El análisis que se hará en este artículo solo impone la posibilidad de tener otra visión sobre este tema, para que ustedes decidan al final del mismo, si se merece o no una óptica diferente.

No resulta muy justo el pedirles excelencia a los árbitros de nuestro país si estos no tienen todos los factores para poder actuar de buena manera, pero claro mientras leen ustedes esto, más que seguro recuerdan algún partido donde su equipo de predilección perdió por culpa según ustedes del hombre de negro, y leer esto no significará mayor cambio en su forma de pensar mientras siga esa pasión por dentro consumiéndolos por lo que su equipo no pudo lograr. Pero el tema de los recursos con los que cuentan nuestros árbitros lo tocaremos más adelante.

Nuestros árbitros no son muy buenos que digamos salvo honrosas excepciones, pero no es tampoco el peor del mundo. La gente solo califica si es bueno o no el árbitro a veces tan solo por una jugada puntual que a pesar de ser una sola, a veces es tan grande que determina el resultado del partido para señalarlo como bueno o malo.

Hay mucha gente que no conoce como se califica a los árbitros, los asesores arbitrales que son los encargados de evaluarlos tienen que llenar una planilla con muchos ítems: como correr correctamente la cancha, la comprensión de la tripleta, correcta administración del tiempo y muchas cosas más. Si deseamos explicar esto es porque muchas veces a los árbitros se los condena tal vez por una jugada puntual, que para colmo es de apreciación de cada quien. Por esto, es que a veces cuando esperamos el martes en FEF la condena brutal del árbitro en cuestión, vemos que la calificación que se le otorga es buena, porque los ítems que se toman en cuenta así lo determinan de manera justa.

Ahora hay veces también en que los asesores arbitrales se equivocan de manera pronunciada en su calificación, por eso es que la comisión de arbitraje recalifica y se puede cambiar el puntaje y ser mucho más justo. En esto nos detendremos un poco, porque si se encuentran deficiencias en el desenvolvimiento de los asesores, ellos parece que deben mejorar, porque se ve ahí un factor de mal funcionamiento, que por suerte es corregible, es cuestión de saber hacer bien las cosas. Lo bueno es que la comisión pertinente cuando tiene que enmendar los errores de los asesores lo hace sin dudar.




Pero volviendo a los que visten de negro, que recursos tienen ellos para poder darnos un buen trabajo? En muchas oportunidades se ha podido conocer su manera de pensar, y sorprenden algunas de sus respuestas porque tal vez se espera otros criterios. Por ejemplo; la mayoría piensa que la tecnología del video no debe de llegar al futbol, ellos mismos conceptúan que los errores que se cometen son parte de la salsa del futbol, ¿qué cosas no?



Pero mas allá de que el video llegue o no a ser realidad, hay otros factores que se pueden tener en favor de los árbitros que podrían ayudar mucho a su tarea.



Si los futbolistas hacen pretemporada y se preparan para un largo año, los árbitros deben hacer lo mismo, y por si no se sabe, sí sucede. Pero ¿tienen un centro de alto rendimiento para poder cumplir esa tarea y poderlo hacer todos juntos? ¿Que tan lejos podemos estar de profesionalizarlos? Si los futbolistas se preparan y dedican todo su tiempo para el futbol, si los técnicos solo se dedican a dirigir a sus equipos, si los dirigentes dicen que las 24 horas del día no les alcanza para hacer todo por sus equipos, ¿por qué nuestros árbitros tienen que compartir su actividad deportiva con algún trabajo para poder parar la olla en casa?



Aunque no lo crean, no hay recursos económicos para tener el famoso espray que en otros países es muy común verlo, que sirve para el respeto de las barreras, cosa pequeña en un partido, ni siquiera en eso estamos en lo óptimo. Mejor ni hablemos de tener intercomunicadores o banderas de alta tecnología, y a pesar de aquello los nuestros inventan siempre para tratar de tener de una u otra manera algo de esos avances para buscar un mejor rendimiento.



Muchas veces hemos pedido que sean los árbitros de afuera los que piten cosas decisivas en nuestro torneo, pero cuando lo hicieron, ¿acaso no tuvimos en algunas oportunidades actuaciones deficientes? Una batalla ganada por nuestros árbitros a nivel de Congreso fue el evitar definitivamente la llegada de extranjeros que piten las finales, "Si no somos buenos para dirigir finales, tampoco lo estamos para el resto del torneo; que vengan los extranjeros a dirigir todo el campeonato, que nosotros no lo haremos." Con esta advertencia (amenaza), se logro lo antes mencionado.



Es verdad que es difícil que se busquen recursos absolutos como para poder hacer de que todos se dediquen solo a esto, pero, ¿es entonces justo que se les pida excelencia cuando trabajan en los partidos? Sabemos que todo lo que se manifiesta pasa por lo ideal más que lo real, pero también se debe ser más justo, ecuánime y sobre todo calmado a la hora de analizar el tema. Nuevamente cosa difícil de hacer cuando la pasión nos desborda y nos traiciona pensando que el árbitro le metió la mano al partido para perjudicar a nuestro equipo.



Para mejorar nuestro arbitraje debe de haber el compromiso de todos, no solo de "los de negro" para la evolución. No puede ser posible que en este país se pueda decir suelto de huesos que un árbitro condicionará su actuación por ser de uno u otro equipo, y que no reciba ninguna sanción este dirigente por tremenda aseveración que pasa por una percepción y no por tener las pruebas de ello. De los árbitros ¿cuántas veces no escuchamos a un dirigente decir que les habían robado el partido? ¿Se sancionó a los dirigentes por decir esto?



Mejor ni hablemos de la prensa que hace las mismas acusaciones sin tener ningún control de nadie. Hemos visto, escuchado y leído a colegas afirmar que nadie les quita de la cabeza que el árbitro le metió la mano al encuentro a propósito para perjudicar a un equipo que generalmente es el de su predilección. ¿Cuántos de ellos podrían probar esto si fuesen demandados por la justicia ordinaria?

Si así somos los que más objetivamente debemos de portarnos, como podemos entonces pedirle a la parte más baja y nutrida de la pirámide que es la hinchada, que no sea injusta a la hora de calificar a los árbitros. Es tonto pedirles comportamientos que nosotros no somos capaces de realizar, a veces este tipo de acciones nuestras son las que alientan a los bárbaros infiltrados en los estadios para la violencia desmedida, siendo los árbitros como protagonistas principales del Show, blancos fijos para la agresión.



Los árbitros han logrado muchas cosas a través del gremio cada año de manera pausada en los Congresos, pero falta mucho por hacer. Es cierto que suena injusto pedir siempre protección para ellos cuando su nivel en muchos casos no mejora, pero estas son reformas en la estructura que también tienen que generarse para mejorar el "Todo". Tal vez con estos detalles que por cierto no son todos los que suceden alrededor del trabajo arbitral podríamos llegar a mejorar el nivel de ellos, pero ya es hora que aparte de demandar siempre, también otorguemos. Con mejoras para ellos, pero de manera honesta y decisiva lograremos mejorar su nivel, y por "Efecto Rebote", se verán actuaciones más justas y satisfactorias para todos. Pero si damos poco o nada, no podremos exigir mucho a cambio. Eso no sería justo