miércoles, 20 de junio de 2012

¿Novatada o mala fe?


Un tema para reflexionar

Una mañana de junio en un importante Noticiero para la Comunidad, la reportera que informaba desde la nueva Terminal Terrestre de Durán cometió, según mi modesta opinión, errores lamentables que no hablan bien de la correcta labor periodística y que deberían llevarnos a reflexionar:

Cuando le dieron paso para que comenzara con su trabajo, abrió la nota periodística afirmando que los usuarios encontraban muchos problemas en la nueva terminal, ya que la falta de información y de personas que colaboren con los ciudadanos, hacía que el nuevo local sea poco práctico. Se acercó a hacer entrevistas a algunos de los presentes y al primero le preguntó algo así: ¿Tuvo muchas complicaciones en la nueva terminal?, a lo que el usuario le dijo que sí tuvo algunos inconvenientes para ubicarse pero que era normal ya que era nuevo y que no iba a tener mucho problema.

La reportera, aparentemente desilusionada por no haber podido encontrar una respuesta que le satisfaga en su labor “informativa”, continuó su relato hablando de los múltiples inconvenientes que habían para ubicar a las diferentes líneas de transporte y los diferentes servicios que ahí podían encontrar, hasta que se encontró con otro usuario al que le preguntó directamente: ¿Qué problemas tuvo usted para el uso de esta nueva terminal?, a lo que el usuario le respondió con la misma frontalidad: Ninguno.

Junto a este señor se encontraba una usuaria que parecía que al fin podría darle a la reportera lo que estaba buscando. De la misma manera se acercó a consultarle: ¿Usted qué problemas tuvo con este nuevo servicio?... La señora, con una sonrisa que no le cabía en la cara, le dijo: Ninguno niña. Todo está muy bonito.

Parece que esta fue la respuesta que terminó de llenar el vaso de paciencia de la reportera que simplemente, con cara y tono de decepción total, atinó a cerrar su informe asegurando que las opiniones dentro de la terminal eran diversas, ya que así como habían usuarios que estaban contentos, habían otros que expresaban las incomodidades tenidas.

Luego de ver esta actitud periodística no pude hacer otra cosa que reflexionar:

La reportera estaba predispuesta a informar sólo las cosas negativas por:

a.- ¿La costumbre de que lo negativo vende más?

b.- ¿Por convicción propia de llevar ese tipo de informaciones?

c.- ¿Tenía la disposición superior de hacerlo de esa manera?

En cualquiera de estas opciones la decisión es incorrecta y el producto final de mala calidad.

Los periodistas en muchos casos hemos crecido profesionalmente con el concepto de que debemos “vender noticias” para ser exitosos y hemos cometido un gran error si es que estamos hablando de  nuestra vocación.

La cada vez más competitiva actividad periodística parece haber llevado a los dueños de los medios a una corriente mucho más comercial, un poco alejada de la ética y definitivamente menos profesional.

Los periodistas debemos tener claro que nuestra misión no es “vender noticias” sino “servir a la comunidad” y con esa mentalidad hacer nuestro trabajo.

La noticia y la opinión son para servir a través del medio. Para servirnos o aprovecharnos del medio, debemos utilizar otro tipo de géneros que nacieron para el entretenimiento, al final de cuentas, la línea que diferencia estos objetivos no es ni tan delgada como para no verla, ni tan ancha como para no cuidarla.